Leucemias

La leucemia es una forma de cáncer que se presenta cuando un crecimiento neoplásico afecta los tejidos formadores de sangre. Representa aproximadamente 3% de la frecuencia de cáncer a nivel mundial y es el cáncer más común en niños. La leucemia puede ser aguda o crónica. Se clasifica además como linfoide o mieloide, basándose en el tipo predominante de células afectadas. También se identifican subtipos adicionales de leucemia, con base en una mayor diferenciación del tipo de células y otras características.

En las leucemias agudas hay predominancia de células sanguíneas inmaduras o anormales en "forma de blastos" en la médula ósea, lo cual da como resultado una reducción en la producción de glóbulos blancos normales y plaquetas. Esto causa problemas como anemia, infecciones y hemorragias, y resulta mortal en un período de semanas o meses si no se trata. La leucemia crónica también interrumpe la producción de células normales de la sangre, pero el impacto al paciente es menos rápido y severo. En muchos casos la leucemia crónica se convierte en aguda.

Algunas leucemias existen en todo el cuerpo, la cirugía y la radiación no son tratamientos efectivos. La quimioterapia es muy eficaz para el tratamiento de algunas formas de leucemia (Por ejemplo, aproximadamente 50% de los niños y más de 30% de los niños con leucemia linfocítica aguda [LLA] logran una sobrevida a largo plazo libre de enfermedad).

Linfomas

Los linfomas son un grupo de crecimientos malignos que involucran células del sistema linfático. A menudo se caracterizan por tumores que implican los ganglios linfáticos del bazo. Los linfomas con frecuencia afectan a los pacientes más jóvenes y presentan un incremento constante en su frecuencia desde la infancia hasta la edad adulta. Muchos pacientes pueden ser curados con un tratamiento eficaz.

Se distinguen dos categorías importantes de linfomas en base a los tipos de célula que se encuentran en los análisis de laboratorio. La enfermedad de Hodgkin se presenta con mayor frecuencia en adultos jóvenes. Es frecuente que esta enfermedad se pueda tratar de manera eficaz con quimioterapia y radiación y ofrece una supervivencia de 5 años de casi 90%.

Los linfomas que no son de Hodgkin tienden a presentarse en la población de mayor edad (con mayor frecuencia después de los 50 años) y existen numerosos subtipos que se distinguen por los tipos de células afectados. Una enfermedad agresiva y avanzada ofrece un mal pronóstico. Sin embargo los pacientes con linfomas menos agresivos y de etapas más tempranas frecuentemente logran una remisión completa con quimioterapia o irradiación total del cuerpo.