Todas las personas con diabetes tienen algo en común: demasiado azúcar (glucosa) en su sangre. El nivel normal de glucemia para una persona que no padece diabetes se sitúa entre los 60-110 miligramos por decilitro (mg/dl). Cuando el nivel de glucosa es demasiado bajo se lo denomina hipoglucemia, en estas situaciones se disminuye la capacidad de la persona para pensar. En casos extremos, se puede llegar al coma. Cuando los niveles de glucemia son altos, se lo denomina hiperglucemia.