Glucagón

El glucagón es un tratamiento importante en casos graves de glucemia baja (hipoglucemia), ya que es un medicamento que aumenta su glucemia. Se administra a través de inyecciones.

Si su nivel de glucemia cae tan bajo que pierde el conocimiento o no puede tragar, necesitará glucagón. Todo aquel que utilice insulina deberá tener glucagón a mano. El kit de emergencia del glucagón contiene un envase de glucagón (polvo seco) y una jeringa llena con un líquido especial. Necesitará una receta médica para comprarlo.

Si usted se encuentra en tratamiento con insulina, su familia, sus amigos o sus compañeros deberán saber cómo se administra el glucagón porque puede que en algún momento lo necesite si presenta alguna hipoglucemia severa (deterioro o pérdida de conciencia), y usted no sea capaz de administrárselo por sí mismo. De ahí la importancia de enseñarle a sus allegados dónde guarda el kit y cómo se utiliza. Deberán saber cómo hacerlo antes de que usted lo necesite. Pueden practicar administrándole a usted sus inyecciones normales de insulina. Es importante que practiquen porque una persona que nunca ha realizado una inyección puede no ser capaz de administrarla en caso de emergencia.

La familia, los amigos y los compañeros deberán administrarle el glucagón si:

• Está inconsciente
• No puede comer azúcar o un producto azucarado
• No mejora después de comer azúcar o un producto azucarado.

Una vez que haya recuperado la conciencia, deberá tomar azúcares extra y avisará a su médico de la reacción grave de hipoglucemia, para que evalúe si es necesario ajustar el tratamiento. Se recomienda, si es posible, analizar la glucemia antes de administrar el glucagón.

El glucagón es un fármaco seguro, no hay peligro de administrar demasiado. No obstante, se utiliza en emergencias y sólo se usará bajo prescripción médica.

Al utilizar glucagón, la hipoglucemia se puede presentar acompañada de náuseas, vómitos y reacciones alérgicas generalizadas.


  Medicamentos