| |
| |
¿Cómo
me afecta la DMG?
Parto o
cesárea
Si los niveles de glucosa de la madre han estado
bien controlados durante el embarazo y el bebé
tiene un tamaño normal, la mayoría
de las mujeres tendrán un parto vaginal normal.
Si el bebé es grande, el parto normal puede
ser más dificultoso, puede ser requerido
una cesárea.
Aumento
del riesgo de infecciones
Las mujeres con diabetes gestacional tienen mayores
posibilidades de contraer infecciones urinarias.
El médico le realizará un análisis
de orina de manera mensual para controlarlas.
Preeclampsia
Las mujeres con DMG pueden desarrollar una complicación
durante el embarazo que se denomina preeclampsia.
Esta complicación provoca un aumento en la
presión arterial, edemas considerables y
pérdida de proteínas por orina. Si
bien la mayoría de las mujeres embarazadas
presentan edemas en el tercer trimestre de su embarazo,
esto no significa que tengan preeclampsia. Se trata
de una situación de riesgo tanto para la
madre como para el niño, y por lo tanto,
necesita un tratamiento rápido. Generalmente
en estos casos, se considera necesario el reposo
o el ingreso al hospital. La preeclampsia suele
desaparecer después del parto.
Diabetes
después del embarazo
Un 2% de las mujeres (2 mujeres de cada 100) que
padecen diabetes gestacional presentan diabetes
luego de finalizado el embarazo. Un 8% (8 de cada
100) presentará unos niveles de glucemia
más elevados de lo normal, pero no suficientes
para llegar a una diabetes. A estos niveles se los
denomina "tolerancia alterada a la glucosa".
Hasta el 60% (60 de cada 100) de las mujeres que
han presentado una DMG tendrán diabetes más
adelante. Este riesgo es mayor en las mujeres obesas.
|
|
|
|
|