Tratamiento

¿Cómo se trata a una persona que padece sepsis?


Las personas con sepsis severa o shock séptico están muy enfermas. Aquellos con sepsis severa pueden necesitar ser tratados en la Unidad de Cuidados Intensivos, mientras que los de shock séptico y falla multiorgánica seguro necesitarán tratarse en dicha unidad.

Los pacientes con sepsis severa o shock séptico o falla multiorgánica reciben uno o más de los siguientes tratamientos:

• Los antibióticos administrados en forma precoz son utilizados para tratar las infecciones.
• Fluidos a través del catéter IV en grandes cantidades. Este fluido puede incluir a veces líquidos   nutricionales en pacientes que no pueden   alimentarse de manera normal.
• Drogas llamadas vasopresores para incrementar la baja presión sanguínea que puede haber   resultado de un colapso cardiovascular.
• El apoyo de los órganos, como ventilación artificial para los pulmones (respirador artificial), y   diálisis para apoyar a los riñones, etc.
• Control estricto de la glucosa mediante la administración de insulina (incluso en pacientes no   diabéticos para evitar hiperglucemia).
• Uso de esteroides en pacientes seleccionados con shock.
• Nuevas medicaciones que demostraron disminuir la mortalidad, como la   proteína C activada   recombinante humana.

Al mismo tiempo, los doctores trataran de identificar y tratar la fuente de infección.

A pesar del mejor cuidado posible, algunos pacientes pueden no responder al tratamiento, y pueden desarrollar múltiples fallas orgánicas y morir.

La identificación de la fuente de infección
El identificar la fuente de infección ayuda a determinar qué terapia antibiótica deberá usarse y puede revelar que sitio está infectado para poder drenarlo. El proceso requiere:

• Examinación clínica cuidadosa.
• Procedimientos tales como rayos X de tórax, análisis de orina, tomografía computada,  ecografía, etc.
• Recolección de muestras para identificar gérmenes causantes de la infección, que pueden ser   sangre, orina, expectoración entre otras (cultivos).

Cuanto antes la infección pueda ser erradicada, mejores son las posibilidades de cura.

Tratamiento con antibiótico
Este tipo de tratamiento es esencial para matar los microorganismos infectados. En muchos casos, los microorganismos no pueden ser identificados inmediatamente así que se medica al paciente con algún antibiótico que combata una extensa gama de microorganismos (tratamiento de amplio espectro). Una vez que el test bacteriológico muestra qué microorganismo se presenta, se puede llegar a cambiar la medicación y adaptarla al microorganismo específico. Continuar con un antibiótico de amplio espectro cuando ya no es necesario puede resultar en un incremento del número de bacterias resistentes a la droga conduciendo a consecuencias más severas para el paciente y otros individuos.

Para infecciones severas, lo antibióticos deberán administrarse por vía intravenosa directamente.

La erradicación de la fuente de infección
La cirugía o un procedimiento más localizado (como por ejemplo uno guiado por rayos X) pueden ser requeridos para erradicar la fuente de infección.

Tratamientos adicionales
Algunos pacientes también necesitarán los siguientes tratamientos:

• Alimentación artificial mediante un tubo conectado al estómago a través de la nariz.
• Analgésicos o sedantes.
• Prevención de la trombosis venosa mediante el uso de diferentes tipos de heparinas o aparates especiales.
• Prevención de las úlceras gástricas y duodenales mediante la administración de antiácidos.
• Prevención de las escaras a través de la utilización de aparatos especiales, tales como   colchones y camas, o la rotación periódica de los pacientes.